Abstract y la inspiración divina

Signo de los tiempos en que vivimos donde se está reconociendo a nivel popular el valor del diseño en todos los aapectos de la vida, Netflix posee una serie sobre diseño y diseñadores llamada Abstract.

La segunda temporada ilustra a un artista, una bioarquitecta, una diseñadora de vestuario, una diseñadora de juguetes, un diseñador digital de productos y un diseñador de tipografías. En todos los capítulos los personajes, que son realmente muy buenos y originales en lo que hacen, muestran un poco el proceso y evolución de su trabajo.

Pero en todos, salvo el último capítulo noté un patrón que, a medida que veía los capítulos, me indignaba cada vez mas. Todos los protagonistas optaron por contar los logros como propios. En ninguno de ellos se podía apreciar una sola pizca de valoración al trabajo y proceso en equipo, sobre todo que sus trabajos eran claramente el producto de trabajo conjunto. Hay una decisión muy clara de ocultar el aporte de las diferentes partes de las compañías para las que trabajan, de los equipos a los que delegan investigación y aplicación. Ni siquiera se dan crédito por armar esos equipos. 

Este relato elegido por los diseñadores y claramente no cuestionado por los directores no hace otra que dañar a la profesión. No hace otra cosa que inculcar el trabajo solitario y egoísta entre colegas y disciplinas. Con este tipo de relato se refuerza la idea anacrónica del hombre genio renacentista que recibe la inspiración divina y de manera mágica y única para él, en la que él y sólo él puede transformarlo de sacro e inmaterial en material y genialidad.

Solo Jonathan Hoefler reconoce el trabajo de su equipo, y va mucho mas allá y los hace partícipes de la historia y los nombra con nombre y apellido. Y reconoce también a su esposa quien lleva delante la parte administrativa del negocio, enfatizando que esa también es una parte troncal del trabajo que hace. Hasta, aunque compresiblemente escueto, reconoce el aporte de su anterior socio Thomas Frere-Jones.

No es que los protagonistas de esta seria no se merezcan crédito por los logros, Pero es necesario desmitificar estereotipos leonardinos que solo van en detrimento del avance de la profesión y sus integrantes y empezar a reforzar el valor del trabajo en equipo y la colaboración entre disciplinas y tener mucho cuidado cuando nos mostramos al mundo exterior de reconocer el aporte de cada una de las partes de lo que hacemos.