El impuesto al futuro

El conocido y lamentable impuestazo tecnológico que se quiere implementar en Argentina, no es mas que otra medida retrógrada de la cual nos lamentaremos por muchas generaciones.

En argentina ha sido aprobada por la cámara de diputados, y aguarda la correspondiente aprobación por la cámara de senadores, la ley conocida como impuestazo tecnológico, por la cual se reducen cargas impositivas al polo tecnológico de Tierra del Fuego y se incrementa el I.V.A. a todo producto que no sea fabricado allí.

Con esta medida se pretende fomentar la producción y compra de productos de manufactura nacional y hacer mano al dinero de lo que llaman la gente con alto poder adquisitivo y realizar una redistribución de la riqueza y generar planes de ayuda a la gente con menos recursos.

Pero es sabido que no es cuento nuevo, esto se repite a lo largo de la historia argentina, como por ejemplo los temporales impuestos a las patentes automotrices, o el impuesto al cheque, ambos con una lamentable vigencia.

No se discute aquí la necesidad de planes amplios, efectivos y a largo plazo para las clases necesitadas, estos son una realidad innegable. Pero lo que parece inentendible es esa sistemática manera de coartar el crecimiento del país imponiendo medidas para salir de problemas sin medir los verdaderos alcances de tamaña imposición arbitraria.

Unos de los aspectos mas artificiales que se contempla en esta ley es el fomento de fabricación y compra de productos nacionales, cuando en realidad no solo la infraestructura no está ni cerca de satisfacer la totalidad de la demanda interna, sino que los productos fabricados son solo unos pocos en relación a los importados, sin mencionar que muchos de ellos también son inferiores en calidad y prestaciones.

Esta media lo único que logra es limitar nuestro derecho de elección, obligando al consumidor a un catalogo limitado de productos, que ya se sabe, no es tecnología de punta, sino que va siempre varios pasos atrás en innovaciones.

Otro aspecto, mucho mas importante y de fondo, es la limitación tecnológica que se le aplica al país. Después de la revolución industrial, la cual solo hemos visto pasar de lejos, vino la revolución tecnológica que todavía estamos transitando y que se ha potenciado con la aparición de Internet. De lo poco que Argentina había logrado industrializarse, las políticas económicas de los gobiernos militares se encargaron de estancar su crecimiento, y luego la aplicación de políticas neoliberalistas en la década del 90 terminaron de dilapidar. Esta nueva medida, de ser aprobada, va a tener un efecto tanto o mas perjudicial al país que lo hecho con sector industrial.

Las implicancias de este impuesto se verán a corto plazo, en un estancamiento de la renovación de tecnología a nivel empresarial, lo que obviamente perjudicara a la economía que se dice proteger, y a largo plazo esto limitará la capacidad de crecimiento en capacitación y coartará la competitividad que actualmente tiene el país en por ejemplo el desarrollo de software, además de nuevamente hacernos dependientes del desarrollo de países que han sabido tomar medidas que fomentan el crecimiento.

Por esto, lo que se juega aquí no es que la clase alta pague un poco mas por sus juguetes y caprichos tecnológicos, como se quiere promocionar esta medida, sino que nuevamente se sacrifica una enorme posibilidad de crecimiento e inserción en el mercado mundial de la cual se lamentaran muchas generaciones futuras, tal como nos lamentamos nosotros de medidas similares de nuestro pasado.

One thought on “El impuesto al futuro”

  1. y? ahora que pensás de esta política tecnológica? Se produce más ene l país, hay más desarrollo científico y bajaraon los precios. Qué pena los que cayeron en la trampa de los lobbys importadores

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